Ranking
#159
Ranking
#159
Seguidores
576.8 K
12 ediciones para explorar · futuro, live y pasado
Números, sede y manías de la casa
Boardmasters comienza frente al Atlántico antes de que se encienda el escenario principal. En Fistral Beach, el viento, las mareas y la calidad de las olas deciden horarios que ningún equipo de producción puede controlar por completo. Los surfistas esperan su turno en la arena mientras jueces, entrenadores y espectadores observan el horizonte; varios kilómetros al norte, Watergate Bay se prepara para recibir guitarras, bajos, rap, pop y electrónica sobre un acantilado convertido en recinto musical. Esa separación geográfica es fundamental. Boardmasters no es un festival convencional al que se añadió una competición deportiva: nació en el surf y, con el tiempo, construyó una segunda identidad musical sin abandonar la primera.
La historia comenzó en 1981, cuando Newquay ya ocupaba un lugar central dentro del surf británico. Durante sus primeras etapas, el evento giró alrededor de la competición y de una cultura costera que todavía se movía mediante tiendas especializadas, clubes locales, fabricantes de tablas y viajes en busca de olas. La música fue creciendo gradualmente hasta que Watergate Bay se consolidó en 2005 como sede de los grandes conciertos. A partir de entonces, Boardmasters dejó de ser únicamente una cita deportiva y pasó a convertirse en un encuentro de cinco días capaz de atraer a públicos que podían llegar por razones completamente distintas, pero terminaban compartiendo la misma costa.
Fistral Beach conserva el vínculo más directo con el origen. Allí se celebra el Boardmasters Open, una de las competiciones de surf más importantes del Reino Unido, acompañada por pruebas de longboard, skateboarding, talleres, charlas y espacios relacionados con el océano. El acceso a esta parte del festival es gratuito, de modo que residentes, turistas y familias pueden acercarse sin comprar una entrada para los conciertos. El ambiente es distinto al de Watergate Bay: más abierto, menos controlado por una sola programación y profundamente condicionado por la playa. Una manga puede aplazarse por el mar, un paseo puede terminar frente a la rampa de skate y una conversación sobre sostenibilidad puede desarrollarse a pocos metros de las olas.
Watergate Bay concentra la otra mitad de la experiencia. Allí aparecen el camping, el Main Stage, la carpa Mordros, la zona electrónica Unleashed y pequeños espacios como The View o Keg & Pasty. El paisaje sigue siendo costero, pero la sensación cambia. Decenas de miles de personas permanecen durante varios días sobre los terrenos elevados frente al mar, organizando su vida entre tiendas de campaña, puestos de comida, duchas, caminos internos y horarios de escenarios. Durante la tarde, la luz del Atlántico permanece visible detrás de la producción; después del anochecer, las pantallas, el sonido y los sistemas de iluminación convierten el acantilado en una ciudad musical temporal.
La programación ha aprendido a moverse entre varios públicos sin depender de un solo género. El indie y el rock británico continúan siendo importantes, pero conviven con pop, rap, R&B, drum & bass, house, garage y electrónica de gran escala. Un escenario puede recibir a un cantautor frente al mar y otro transformarse durante la noche con bajos mucho más pesados. Ed Sheeran, Snoop Dogg, Florence + The Machine, Kings of Leon, Liam Gallagher, Stormzy, Lorde, The Chemical Brothers, Sam Fender y The Prodigy representan etapas distintas de esa expansión. Boardmasters no es un festival musical especializado; su coherencia proviene del entorno, de la edad de gran parte de su público y de una idea de verano británico construida alrededor de canciones, playa y camping.
La logística también forma parte de su carácter. Newquay es una localidad costera con una infraestructura que durante el festival recibe una presión extraordinaria. Los trenes, autobuses, carreteras y alojamientos se llenan, mientras lanzaderas conectan la estación y distintos puntos de la región con Watergate Bay. Quien acampa entra en una experiencia de varios días; quien compra entrada diaria debe calcular cuidadosamente la llegada y el regreso después de los cabezas de cartel. Fistral y Watergate no están uno junto al otro, por lo que intentar vivir completamente ambas sedes requiere tiempo y planificación. Esa dificultad refuerza la sensación de que Boardmasters no sucede en un recinto, sino a lo largo de una parte entera de la costa de Newquay.
La edición completamente realizada más reciente fue la de 2025. RAYE, Central Cee y The Prodigy encabezaron tres noches que reflejaban la amplitud musical actual del festival: composición y soul-pop, rap británico contemporáneo y una tradición rave transformada en espectáculo de gran formato. Mientras tanto, Fistral mantuvo el relato deportivo con la victoria de Lukas Skinner y el triunfo de Annette Gonzalez-Etxabarri. Esa convivencia resume la singularidad de Boardmasters. Una actuación puede convertirse en el momento más comentado para quienes permanecen en el camping, mientras una final decidida por una última ola produce una historia completamente distinta al otro lado de Newquay.
La edición de 2026 se está desarrollando del 5 al 9 de agosto y todavía no puede evaluarse como un capítulo terminado. Fatboy Slim, Lily Allen y Kasabian encabezan un cartel que también incluye a The Kooks, Loyle Carner, Tash Sultana, Rudimental, Pendulum, Dizzee Rascal, Example y numerosos artistas emergentes. En Fistral, las competiciones vuelven a depender de las condiciones del Atlántico. Después de más de cuatro décadas, Boardmasters sigue sosteniéndose sobre esa tensión: una organización de gran escala intentando convivir con un paisaje imposible de controlar. La música puede programarse con meses de anticipación; el mar continúa tomando sus propias decisiones.
Línea del tiempo
Un artista por año, el del mejor ranking
Los que más han repetido en ediciones de esta franquicia.
#1Nueva Zelanda
1 ediciones · 2023
#2Reino Unido
1 ediciones · 2023
#3Estados Unidos
1 ediciones · 2023