Ranking
#148
Ranking
#148
Seguidores
627.5 K
10 ediciones para explorar · futuro, live y pasado
Números, sede y manías de la casa
Hay algo que Berlín y Lollapalooza tienen en común antes de que suene la primera nota: los dos saben perfectamente que su reputación los precede. Cuando en 2015 se anunció que la primera edición europea del festival se haría en Berlín, la elección no sorprendió a nadie que conociera las dos marcas. La ciudad más musical del continente y uno de los nombres de festival más reconocibles del mundo encontraban un punto de encuentro natural.
La historia de Lollapalooza empieza mucho antes de Berlín. Perry Farrell, cantante de Jane's Addiction, lo fundó en 1991 como una gira de despedida de su banda que recorrió más de veinte ciudades en Estados Unidos y Canadá. Desde el principio mezcló géneros que los festivales de la época no solían poner juntos —rock alternativo, industrial, rap, performance art— y se convirtió en el festival definitorio de una generación. Después de un paréntesis en los noventa, renació en 2005 como festival de sede fija en el Grant Park de Chicago, y desde 2011 comenzó a expandirse internacionalmente: Chile primero, Brasil, Argentina, y finalmente Europa. Berlín fue elegida como la primera ciudad del continente en recibir la franquicia, y esa decisión dice algo sobre cómo el mundo percibe a la capital alemana.
La primera edición, el 12 y 13 de septiembre de 2015 en el Tempelhofer Feld —el antiguo aeródromo nazi reconvertido en parque público por los berlineses, uno de los espacios urbanos más singulares del planeta—, reunió a unos sesenta mil personas con un cartel que mezclaba nombres anglosajones y artistas alemanes: Macklemore & Ryan Lewis, Muse, The Libertines, Sam Smith, Tame Impala, Bastille, Martin Garrix y los berlinísimos Seeed. No fue una inauguración perfecta en términos logísticos —hubo colas de una hora para los baños y problemas con los pagos sin efectivo—, pero fue una inauguración genuina, con la energía de algo que está siendo probado por primera vez y que ya presiente que va a funcionar.
Lo que siguió fue un periplo de sedes que define bien el carácter adaptable de la franquicia. En 2016, con el Tempelhofer Feld convertido en albergue de refugiados, el festival se mudó al Treptower Park. En 2017, al hipódromo de Hoppegarten, en las afueras de la ciudad. Y desde 2018, el Olympiastadion y el Olympiapark se convirtieron en su hogar permanente —una decisión que cambió la textura del festival de manera notable. El estadio olímpico fue diseñado por Werner March para los Juegos Olímpicos de 1936, y el Maifeld que lo rodea —112.000 metros cuadrados de césped que fue campo de paradas militares nazis— es hoy el escenario principal del festival. Pocas canciones de pop o de hip-hop han sonado en un espacio con tanta carga histórica. Esa contradicción no pasa desapercibida, y forma parte de lo que hace a Lollapalooza Berlín diferente a cualquier otra edición de la franquicia en el mundo.
El festival dura dos días y en su formato habitual convoca entre ochenta y cien mil personas por jornada. La programación mezcla pop internacional de primera línea, hip-hop, electrónica, indie y rock, con una presencia destacada de artistas alemanes que en otros festivales internacionales raramente ocuparían posiciones de cartel. Esa visibilidad local es uno de los rasgos que la organización ha cultivado conscientemente: Lollapalooza Berlín no importa un modelo de Chicago y lo superpone a la ciudad, sino que intenta tener conversación con la escena local. Además del escenario principal en el Maifeld, el festival incluye el Perry's Stage —dedicado a la música electrónica y bautizado con el nombre del fundador—, el Kidzapalooza para familias con niños pequeños, el Grüne Kiez con iniciativas de sostenibilidad, y el Fashionpalooza como espacio de moda. En 2023 se convirtió en el primer festival de Alemania en obtener la certificación internacional de gestión sostenible DIN ISO 20121, lo que dentro de la industria tiene un peso real.
Lollapalooza Berlín es una franquicia, y sería deshonesto ignorarlo. Pero también es un festival con su propio carácter, acumulado edición a edición en una ciudad que tiene la capacidad única de hacer que casi cualquier cosa se sienta más interesante de lo que era antes de llegar ahí. Berlín transforma sus festivales, y Lollapalooza no ha sido una excepción.
Línea del tiempo
Un artista por año, el del mejor ranking
Los que más han repetido en ediciones de esta franquicia.
#1Francia
1 ediciones · 2023
#2Estados Unidos
1 ediciones · 2023
#3Estados Unidos
1 ediciones · 2023